Me quedarán cicatrices ?
La decisión que empieza en el espejo y se confirma en el consultorio
La ubicación de la cicatriz y el “plano” del implante son decisiones clave. Las tres vías más usadas son:
Surco submamario: cicatriz corta y bien escondida en el pliegue natural. Me da control excelente de la hemostasia y del bolsillo del implante. Es mi elección más frecuente por precisión y por cómo cicatriza en pieles tucumanas (suele pigmentar poco si se cuida del sol).
Areolar (periareolar): útil cuando corrijo leve caída o necesito trabajar la areola. Requiere areolas con diámetro suficiente. En pacientes con tendencia a cicatriz hipertrófica, ajusto indicación.
Axilar: sin cicatriz en la mama, pero exige instrumental y experiencia específicos. La uso selectivamente.
El plano puede ser subglandular, subfascial o submuscular/dual plane. En mi práctica, dual plane me da un balance muy bueno entre naturalidad y definición del polo superior, especialmente en pacientes delgadas. En deportistas de alto rendimiento que trabajan mucho pectoral, evaluamos caso a caso para evitar desplazamientos o molestias.
Soy muy meticuloso con la esterilidad: campos, cambio de guantes, lavado por planos y, de ser posible, introducción “no touch” del implante. También indico antibiótico profiláctico y hemostasia cuidadosa para minimizar seromas/hematomas. Todo eso reduce complicaciones y favorece resultados estables.
Soy muy meticuloso con la esterilidad: campos, cambio de guantes, lavado por planos y, de ser posible, introducción “no touch” del implante. También indico antibiótico profiláctico y hemostasia cuidadosa para minimizar seromas/hematomas. Todo eso reduce complicaciones y favorece resultados estables.

